
En el mundo de los electrodomésticos de cocina, donde la eficiencia y la versatilidad mandan, el Ninja Foodi 5 en 1 ha logrado captar la atención de muchos. Promete ser una solución todo en uno: parrilla, horno, freidora de aire, deshidratador y asador... todo en un solo aparato. Pero, ¿realmente cumple lo que promete?
Durante varias semanas pusimos a la olla smart cook a prueba en una cocina real, con comidas del día a día, sin trucos ni recetas preparadas solo para la foto. Queríamos comprobar si de verdad es tan práctico como dicen, si ahorra tiempo, si es fácil de limpiar y, sobre todo, si mejora la experiencia de cocinar en casa.
En esta reseña te contamos lo bueno, lo no tan bueno y lo que definitivamente nos sorprendió. Nada de tecnicismos complicados: aquí vas a encontrar una opinión honesta, basada en el uso diario.
Si estás pensando en invertir en un electrodoméstico multifunción y el The Ninja Foodi 5 en 1 está en tu radar, quédate hasta el final. Porque esta review puede ayudarte a tomar una decisión informada... y quizás evitar una compra impulsiva que después se convierte en adorno de cocina.
Un diseño robusto y funcional de la freidora de aire Ninja Foodi que se integra bien en cualquier cocina
Lo primero que salta a la vista cuando sacas la Ninja Foodi 5 en 1 kitchen cooking de su caja es su tamaño. No es precisamente un electrodoméstico compacto. Con unas dimensiones de 45 cm de largo, 35,6 cm de ancho y 23,5 cm de alto, estamos ante un aparato que requiere su espacio, tanto visual como físico. Así que, si tu cocina es pequeña o tienes poco sitio libre en la encimera, te conviene pensar bien dónde lo vas a colocar antes de enchufarlo por primera vez.
En cuanto al look, la marca no se ha complicado demasiado, pero ha acertado. El acabado negro mate combinado con detalles en acero inoxidable le da ese toque moderno y elegante que encaja con casi cualquier estilo de cocina. No es un diseño rompedor, pero sí uno que transmite calidad. Los materiales se sienten resistentes, y el ensamblaje se ve sólido. De hecho, la máquina pesa 8,1 kilos, lo cual no es poca cosa. No es algo que quieras estar moviendo a diario, por lo que lo ideal es asignarle un lugar fijo donde pueda funcionar sin estorbar.
En el frontal de la olla food cooks encontramos un panel de control digital retroiluminado con botones táctiles, muy intuitivo. Desde ahí puedes acceder a los cinco modos de cocción: parrilla, freidora de aire, hornear, asar y deshidratar. Encima del panel, unas luces LED muestran el nivel de temperatura seleccionado para la función grill, desde “Low” hasta “Max”. Todo está bien organizado y fácil de entender, incluso para quienes no son muy amigos de la tecnología.
Las asas laterales, con acabado brillante y forma ergonómica, facilitan el agarre si necesitas moverla. Pero lo que de verdad destaca como detalle funcional es la guía rápida impresa en la tapa. Esta pequeña tabla te da indicaciones de tiempo y temperatura según el tipo de preparación, sin necesidad de andar buscando el manual o el recetario. Es un detalle que, en el uso diario, se agradece muchísimo.
Por cierto, un aviso importante: como la tapa se abre hacia arriba, vas a necesitar un espacio con buena altura libre. Además, el calor sale por la parte superior, así que cuidado con estanterías o muebles bajos justo encima.
En cuanto a accesorios, viene bien equipada: cestillo con revestimiento cerámico, rejilla para grill, tapa antisalpicaduras y cepillo de limpieza. Y sí, ¡todos los accesorios son aptos para lavavajillas! Algo que, sin duda, te va a ahorrar tiempo y esfuerzo después de cocinar.
Modos de cocción del Ninja Foodi 5 en 1: pruebas reales de la parrilla interior 5 en 1, resultados sorprendentes
Uno de los mayores atractivos del Ninja Foodi 5 en 1 es su promesa de versatilidad. Y no hablamos solo de tener varias funciones disponibles, sino de cómo las ejecuta en la práctica. Para comprobar su rendimiento real, lo puse a prueba durante varias semanas, cocinando de todo un poco: desde platos rápidos del día a día, hasta recetas más elaboradas que requieren precisión. El resultado fue, en la mayoría de los casos, bastante superior al de otros electrodomésticos similares.
Una de las primeras cosas que noté es lo fácil que es empezar a usarla. El panel es tan intuitivo que ni siquiera tuve que leer el manual para comenzar. Basta con elegir el modo, pulsar el botón de encendido y esperar al pitido que indica que el precalentado está listo, lo cual toma entre 5 y 8 minutos dependiendo de la función.
Modo parrilla: el rey del sellado
La función de parrilla es, sin duda, la estrella de este electrodoméstico. He probado otras freidoras de aire que prometen sellar carnes y dar ese toque caramelizado, pero suelen quedarse cortas. Aquí fue todo lor contrario.
Mi primer experimento fue un entrecot sazonado con sal y pimienta. Seguí los tiempos que recomienda el manual y, en apenas 8 minutos, tenía un trozo de carne con un dorado espectacular por fuera y jugoso por dentro. Eso sí, si prefieres la carne a término medio, te conviene reducir un par de minutos al tiempo sugerido. Lo bueno es que puedes abrir la tapa en cualquier momento sin interrumpir la cocción, lo que te permite vigilar el punto exacto sin estrés.
Además de carne, también usé este modo para preparar salchichas, verduras salteadas e incluso bocadillos. Un día aproveché el precalentado para tostar pan con queso y tomates cherry. Los dejé hasta que el queso se fundió y, luego, cociné unos solomillos de pollo durante cinco minutos. El resultado: un pan crujiente, un pollo dorado por fuera y tierno por dentro. ¡Un bocadillo de diez!

Freidora de aire: buenos resultados con margen de personalización
Como buena fan de las papas fritas, era obligatorio probar la función de freidora de aire. Siguiendo las instrucciones del manual, utilicé una cucharadita de aceite y las dejé 15 minutos a 200 °C. El resultado fue bastante bueno: doradas por fuera, aunque algo secas por dentro para mi gusto. En futuras pruebas ajusté los tiempos y descubrí que con unos minutos menos quedaban mucho más a mi medida.
Este patrón se repitió con otros alimentos. Por ejemplo, cociné espárragos delgados y, aunque el manual sugiere entre 12 y 14 minutos, a los 8 ya estaban perfectos. Lo que aprendí es que esta función requiere un pequeño período de adaptación para encontrar tu punto ideal, pero una vez lo haces, los resultados son más que satisfactorios.
Función horno: del congelador al plato en minutos
Otra de las funciones que me generaba curiosidad era la de horneado, especialmente por su promesa de cocinar alimentos congelados directamente, sin necesidad de descongelar.
Para esta prueba utilicé dos productos congelados: un mix de verduras y dos filetes de salmón. Activé la función horno con la temperatura por defecto (160 °C), añadí solo un poco de sal a las verduras y las dejé cocinando unos 7 minutos. Después coloqué los filetes de salmón sin añadir aceite, solo con sal de ajo y pimienta. En menos de 9 minutos, tenía un plato completo y sorprendentemente delicioso. El salmón quedó perfectamente dorado por fuera y muy jugoso por dentro. Las verduras, por su parte, conservaron textura y sabor, sin quedar aguadas ni blandengues.
Este modo se ha convertido en uno de mis favoritos para días en los que el tiempo escasea y no hay nada preparado. Ideal para resolver comidas rápidas sin sacrificar calidad.
Deshidratador: snacks saludables sin esfuerzo
Confieso que pensaba que el modo deshidratador air fryer sería de los menos usados… pero me equivoqué. Decidí estrenarlo preparando rodajas de manzana sin azúcar ni aditivos. Las coloqué directamente en la rejilla y programé la máquina por 7 horas (mínimo recomendado). A la mañana siguiente, me encontré con unos orejones caseros con sabor intenso y textura perfecta.
Curiosamente, sin añadir azúcar, las manzanas resultaron bastante dulces. Tal vez la próxima vez pruebe el consejo del manual de remojarlas en limón para conservar mejor el color y equilibrar el dulzor. Aun así, para ser la primera vez, el resultado fue excelente.
Y eso no fue todo: descubrí que esta función también sirve para hacer snacks caseros para mi perro, que tiene intolerancia a los granos. Preparé pechuga de pollo deshidratada sin condimentos y fue todo un éxito. Una opción sana, económica y libre de ingredientes indeseados.

Cinco modos, muchas posibilidades
Después de varias semanas de uso, puedo decir que el Ninja Foodi 5 en 1 cumple con lo que promete. Cada función tiene su curva de aprendizaje, pero una vez la dominas, es como tener varios electrodomésticos en uno solo. El modo parrilla es el más potente y versátil, el horneado sorprende por su eficiencia, la freidora de aire necesita ajustes según tu gusto, y el deshidratador abre la puerta a snacks saludables sin complicaciones.
Conclusión del review: una inversión versátil y eficaz para quienes disfrutan cocinar
Después de poner a prueba el Ninja Foodi 5 en 1 en todas sus funciones, la conclusión es bastante clara: vale cada euro invertido, siempre y cuando vayas a sacarle provecho a sus múltiples modos de cocinado. No es solo un aparato bonito con promesas ambiciosas, sino una herramienta bien pensada, potente y con resultados a la altura.
Su diseño robusto, el manejo intuitivo y la calidad del cocinado lo convierten en un gran aliado en la cocina, especialmente para quienes disfrutan experimentar, ahorrar tiempo y mantener una alimentación más saludable. Y si eres fan de los sabores a la parrilla, este equipo puede fácilmente convertirse en uno de tus favoritos.
Eso sí, hay que ser sinceros: si tu única intención es usarlo como freidora de aire, existen modelos más simples y asequibles que podrían adaptarse mejor a tus necesidades. Pero si lo que buscas es un electrodoméstico versátil, duradero y completo, los 229,99 € que cuesta pueden verse como una inversión inteligente para tu día a día.
En resumen, el Ninja Foodi 5 en 1 no solo cumple, sino que supera expectativas cuando se usa con regularidad. Una apuesta segura para quienes buscan comodidad, calidad y sabor en un solo aparato.