Cocina con precisión gracias a esta cacerola baja de 28 cm, fabricada en aluminio fundido resistente y compatible con placas inductivas. Su tapa de cristal retiene aromas y el acabado antideslizante simplifica la limpieza. Las asas de silicona robustas permiten transferirla al horno sin riesgo, mientras su superficie libre de PFOA asegura una experiencia culinaria saludable.