En esta entrega del Inspector Mascarell, el detective se enfrenta a un caso que trasciende los muros de una parroquia: un cura acusado de crímenes atroces. La trama combina investigación meticulosa y tensión moral, revelando capas ocultas de la fe y la corrupción en un ambiente claustrofóbico donde cada pista puede ser tanto redención como condena.