Vidrio borosilícono de 30 x 20 cm con bordes redondeados que evita derrames, perfecto para hornear y servir. Su resistencia a cambios bruscos de temperatura permite usarla en horno, microondas y refrigerador sin riesgo de rotura. Transparente, facilita el seguimiento del cocinado y su diseño compacto se adapta a cualquier mesa o cocina.