Enfoca con claridad absoluta gracias a su apertura f/1.4 y ocho láminas de diafragma que garantizan un bokeh suave. La lente de 35 mm, montada en Sony E, permite acercarse hasta 0,3 m para retratos íntimos o detalles gastronómicos, todo dentro de un cuerpo compacto de 13,75 cm y solo 735 g.