El mando adaptativo de Xbox One, con su elegante combinación blanco‑negro, permite conectar dispositivos externos mediante cuatro puertos de 3,5 mm y un puerto USB-C, mientras que su Bluetooth facilita la conexión inalámbrica a PC o consolas. Su superficie táctil ajustable y los botones programables se configuran según las necesidades del jugador, ofreciendo una experiencia inclusiva y personalizable para cualquier nivel de habilidad.