Controla con precisión la temperatura del refrigerante a 83 °C, optimizando el rendimiento y reduciendo el riesgo de sobrecalentamiento en motores Citroën, Ford, Mazda y Peugeot. Su construcción compacta incorpora una junta selladora que evita fugas y facilita su instalación, garantizando un funcionamiento fiable y prolongado del sistema de enfriamiento.