En esta tirada de “¡Okupas! | El ordenador, ¡qué horror! | Mundial 2002” el ingenio de Ibáñez se despliega cuando los ocupantes de una vivienda improvisan un centro de control futbolístico, intentando vigilar cada gol mientras planifican su próxima invasión. La historia mezcla la pasión del fútbol con situaciones absurdas y diálogos agudos que satirizan la tecnología cotidiana y la cultura deportiva mundial.