Sonido claro y envolvente gracias a su diseño cerrado y diadema que bloquea ruido externo, ideal para largas sesiones. Control digital en el cable permite ajustar volumen al instante, mientras el micrófono con baja distorsión garantiza llamadas nítidas. El cable de 1,4 m ofrece libertad de movimiento sin sacrificar calidad, y su acabado blanco complementa la estética minimalista de los dispositivos Apple.