El cuadro de 83 x 4 x 123 cm en blanco y negro presenta un relieve tridimensional que crea una ilusión de profundidad, ideal para espacios con paredes lisas. Su estructura ligera y su acabado pulido aportan un toque contemporáneo sin sobrecargar la decoración, convirtiéndolo en una pieza versátil para salas de estar o pasillos.