Sensor de oxígeno Bosch con conector específico, diseñado para instalarse justo antes del catalizador. Mide la concentración de oxígeno en el escape con alta precisión, ayudando al ECU a ajustar la mezcla aire‑combustible y mejorar la eficiencia del motor. Su construcción resistente soporta temperaturas extremas y vibraciones continuas, asegurando un rendimiento fiable durante años.