Con su pantalla plana de 55 pulgadas y brillo de 300 cd/m², este televisor Philips ofrece imágenes nítidas en 4K Ultra HD. La conectividad Wi‑Fi, Ethernet y puertos HDMI, SCART y salida para auriculares permiten integrar dispositivos externos con facilidad. El procesador Dual Core y la frecuencia de refresco de 700 Hz garantizan una reproducción fluida, ideal para películas, series y juegos.